ORANTES EN LA SOCIEDAD

ORANTES EN LA SOCIEDAD
La Hna. Paz y su comunidad acogen tus intenciones para presentarlas al Señor.Haz clic en su nombre o en este enlace: wrezandoporti@gmail.com y escribe tu deseo.

domingo, 8 de enero de 2012

ABRIR LA PUERTA

Orar no es más que prestar atención al gemido del Espíritu que habita en nosotros. No apagarlo sino acogerlo. Es importante acoger esta llamada:"Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa" (Apocalipsis 3,20)
Abrir la puerta significa no caminar solo por la vida, sino dejarse acompañar por esa presencia misteriosa; no encerrarse en la propia autosuficiencia, sino abrirse confiadamente a Dios.

sábado, 10 de diciembre de 2011

ADVIENTO: CAMINO DE ALEGRÍA

A mitad del adviento, las lecturas nos invitan a repensar nuestra condición de criaturas que deben tomar una actitud vital adecuada a su condición de seres humanos. El tono de toda la liturgia es de alegría. La verdadera alegría nace del descubrimiento de lo que Dios es para nosotros, y de la posibilidad de identificarnos con Él, saliendo de nuestro egoísmo y compartiendo lo que somos y tenemos.    

“Desbordo de gozo con el Señor y me alegro con mi Dios” decía Isaías. “Se alegra mi espíritu en Dios mi salvador, decía María. “Estad siempre alegres”, decía Pablo. Dios está cerca en todos los sentidos. No sólo tenemos derecho a estar alegres, sino que tenemos la obligación de ser alegres.

martes, 6 de diciembre de 2011

MARÍA DE NAZARET

María de Nazaret, cantadora del "magníficat", servidora de Isabel, ¡quédate también con nosotros, que está por llegar el Reino! Quédate con nosotros con la humildad de tu fe, capaz de acoger la gracia. Quédate con nosotros con el Espíritu que te fecundaba la carne y el corazón. El mundo se ahoga en el mar del ruido, y no es posible amar a los hermanos sin un corazón callado y atento. Haznos comprender que el servicio sin silencio es añlienación, y que el sielencio sin entrega es comodidad. Envuélvenos en el manto de tu silencio y comunícanos la fuerza de tu fe, la altura de tu esperanza y la profundidad de tu amor.
                                                              (Mons. Pedro Casaldáliga)

lunes, 5 de diciembre de 2011